Por: Cecilia Córdoba
Socia – Directora de Proyectos
En agosto, Costa Rica festeja el Día de las Madres, una fecha que brinda la oportunidad de reflexionar. Más allá de regalos, actividades y mensajes de felicitación, ¿qué pueden hacer las empresas para favorecer la empleabilidad y el desarrollo profesional de las madres?
En Costa Rica, al igual que en América Latina y en la mayor parte de los países existe una realidad inexorable: la brecha de género es especialmente persistente en el mundo laboral y se profundiza aún más en el caso de las mujeres que son madres.
El pasado mes de marzo, el Programa Estado de la Nación publicó información muy relevante y específica sobre la situación laboral de las mujeres madres en Costa Rica, datos que confirman que aquellas mujeres que tienen hijos o hijas están en desventaja frente al resto.
- De las mujeres en edad de trabajar, un 73% son madres; pero se insertan menos al mercado laboral (38,8%) que las mujeres sin hijos (45,2%).
- El 26% de las madres con primaria o menos trabajan o buscan un empleo, cifra que aumenta al 63% entre aquellas que se graduaron de la universidad.
- Entre las mujeres de mayor logro educativo, participan más las que no tienen hijos o hijas (83%).
- En el empleo femenino, entre las madres son más comunes las ocupaciones no calificadas, las jornadas de menos de 40 horas y los empleos informales, que entre las mujeres sin hijos e hijas.
- Una de las principales limitaciones que tienen las mujeres, especialmente las que son madres, para vincularse al mercado laboral, es que sobre ellas recae la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado.
- En el tiempo destinado exclusivamente al cuidado de las personas dependientes, las mujeres asumen una mayor responsabilidad, pues dedican en promedio un 60% más que los hombres.
Son datos que se suman cada año al listado de investigaciones que confirman cómo aún queda mucho camino por recorrer para alcanzar la equidad de género en el mundo del trabajo. Son cifras que también señalan cómo la maternidad sigue siendo penalizada y por qué es imprescindible que este problema sea abordado por las empresas.
Entonces, ¿qué pueden hacer las empresas para realmente impulsar el desarrollo profesional de las madres y no quedarse sólo con el regalo y la felicitación de la efeméride?
Mucho. En primer lugar, abordar la política de equidad de género y diversidad dentro de la estrategia de negocio. Como bien lo indican los resultados del Ranking PAR de Aequales, que lleva medidas a más de 2000 empresas en LATAM, el abordaje integral con objetivos priorizados, recursos asignados, acciones concretas, indicadores y metas es clave para pasar del discurso a la acción.
Luego, y esto aplica especialmente al tema de las madres trabajadoras, es fundamental considerar que, para estar a la vanguardia, las empresas ya no pueden quedarse en las prácticas de flexibilidad básicas, sino que deben apostar a la corresponsabilidad, promoviendo la distribución equitativa de las labores del hogar y del cuidado a través de sus beneficios.
Por supuesto, las organizaciones también deben trabajar para desterrar prácticas como la de aplicar sesgos hacia la maternidad en los procesos de selección y retención laboral, mantener espacios de toma de decisión en los que se excluye a las mujeres madres y, entre las más relevantes, erradicar la brecha salarial no sólo entre hombres y mujeres, sino también entre las mujeres que tienen hijos o hijas y aquellas que no.
Desde Upgrade y a través de la alianza con Aequales tenemos el objetivo de apoyar a las empresas en este camino. Sabemos que la maternidad promueve habilidades que potencian el desarrollo de las mujeres en el ámbito laboral. Se trata de talentos que las empresas no pueden perder.